marzo 09, 2011

Cosas de casos...

Cuando yo estaba pequeña, de edad, porque aún sigo siendo pequeña de estatura, mi mamá siempre me decía que después de comer debía esperar una hora para bañarme; me parecía absurdo y extraño eso, nunca le hice caso y siempre me bañaba después de haber comido. Ella se ponía brava por eso y  un día le pregunté: ¿pero, por qué es malo bañarse después de comer? y ella me contestó: "porque te puede dar una embolia". Imaginen mi reacción al escuchar esa palabra tan ignota para mi, quedé mas confundida y perpleja con esa situación. Todavía, a mis casi 25 años sigo bañandome después de comer... Hasta ayer.
Mientras me daba un baño pensé: "Acabo de comer, ojalá que no me vaya a dar una embolia..." Acto seguido, llegaron a mi tipo flashback, todos esos recuerdos de la infancia: los regaños de mi mamá por bañarme después de haber comido. Todo eso me hizo concluir que todavía no sé qué es una embolia y por qué no debo bañarme después de comer. Me dormí con la duda ya que, cuando tuve tiempo después de dormir a Samuel, me di cuenta que no tenía conexión de internet. Hoy me desperté pensando en eso, como si fuese un pendiente, estilo "debo ir al banco" "tengo que hacer esta diligencia" pero los oficios del hogar no me permitieron hasta hace unas dos horas, poder sentarme frente a la laptop. Finalmente, buscando en Google, encontré que la gente también se pregunta por qué es malo comer y luego bañarse. Pero, la respuesta que más me gustó fue esta:

"   Mi eterna pelea con algunos médicos siempre será, que ellos en su nivel de muy superiores, poco o nada se preocupan por explicarle a uno como es que suceden las cosas en nuestro organismo y por lo general sus respuestas a nuestras preguntas acaban solo por confundirnos más. Ante una pregunta tan simple, digna de un niño de 4 años al que su madre no lo dejo meterse a la piscina después de comer, un médico puede divagar entre todo su conocimiento para luego responderle al niño con un decepcionante “porque es malo”. ¿Pero que es lo que hay detrás de este dato tan curioso?
Después de desayunar, almorzar o comer, nuestro cuerpo entra en un periodo llamado digestión; este es un periodo de reacciones químicas en el cual las moléculas que conforman los alimentos se convierten en moléculas mas pequeñas, que nuestro cuerpo va almacenar o va a gastar para mantenerse vivo. Estas reacciones ocurren en las células del sistema digestivo, y ellas para trabajar fuertemente en el proceso descrito, necesitan oxigeno. Ese oxigeno lo adquirimos al respirar y nuestros pulmones hacen que llegue a la sangre y viaje por ella hacia las células que lo necesitan. En el proceso de digestión se dilatan mucho las venas y arterias en estos lugares, para llevar oportunamente todo el oxigeno requerido, por lo tanto un alto porcentaje de nuestra sangre esta ocupada en este proceso y en esta parte del cuerpo, haciendo que en el resto del cuerpo la irrigación de sangre este disminuida.
El problema de bañarse después de comer, cuando el cuerpo ya ha entrado en el proceso de digestión es que el agua fría hace que nuestras venas y arterias en vez de dilatarse, se contraigan trayendo como consecuencias que: 
1. (Lo no tan grave) El proceso de digestión se haga más lento porque la contracción hace que disminuya el diámetro del vaso sanguíneo, por lo tanto menos sangre pasa y menos oxigeno llega a las células que tanto lo necesitan.
 2. (Lo grave y la razón por la cual es malo) No solo los vasos sanguíneos involucrados en la digestión hacen constricción, los vasos del resto del cuerpo también! En el proceso de digestión ya de por si esta disminuida la irrigación en el resto del cuerpo y al enfriar el cuerpo lo que hacemos es disminuirla mas. El gran problema esta en que tanta constricción de vasos puede terminar en un calambre en cualquiera de nuestros músculos (por ejemplo un calambre en el diafragma, músculo que permite que nuestros pulmones se muevan y podamos respirar, traería como consecuencia que no podamos respirar), o en que mueran tejidos por falta de sangre y en el peor de los casos en un infarto.

Esto no solo puede pasar después de comer. Cualquier situación que involucre que nuestro cuerpo este caliente o que la sangre este concentrada en un sitio específico puede tener las mismas consecuencias. Entre estas situaciones están, haber tomado mucho el sol, haber hecho ejercicio físico intenso, haber tomado bebidas embriagantes o en su defecto estar borracho. Así que no es del todo errado ese sabio consejo de los padres a sus hijos, aunque no le sepan explicar a uno mas allá de un “porque no”..."  (Fuente: http://www.eltiempo.com/participacion/blogs/default/un_articulo.php?id_blog=3098959&id_recurso=3286131) 

Ahora sé porqué mamá siempre me decía "¡porque no!" o "eso es malo". Si me hubiese echado todo el cuento del aparato digestivo creo que hubiese  quedado más confundida que cuando me dijo "te puede dar una embolia".

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